Cirugía de cadera
Por Dr. Rodrigo Olivares M. · 4 de julio de 2026 · 7 min de lectura
¿Cuándo operar la cadera? Criterios para la cirugía
Una de las preguntas más frecuentes en consulta es cuándo es el momento correcto para operarse la cadera. No existe una respuesta única: la indicación quirúrgica combina hallazgos en imágenes, el impacto del dolor en la vida cotidiana y el fracaso del tratamiento conservador. Este artículo explica los criterios que guían esa decisión.
Indicaciones principales para cirugía de cadera
El reemplazo total de cadera (artroplastía) está indicado cuando se cumplen al menos dos de estas tres condiciones:
- · Dolor persistente: que no mejora con analgésicos, antiinflamatorios, fisioterapia ni infiltraciones tras varios meses de tratamiento.
- · Limitación funcional significativa: dificultad para caminar más de 500 metros, subir escaleras, vestirse o realizar actividades básicas del día.
- · Destrucción articular avanzada en imágenes: radiografía que muestra grado 3 o 4 de Kellgren-Lawrence con pérdida marcada del espacio articular.
El proceso de evaluación paso a paso
- 1. Consulta inicial: el traumatólogo evalúa la historia del dolor, los tratamientos realizados y el rango de movimiento de la articulación.
- 2. Estudio imagenológico: radiografía de pelvis anteroposterior y lateral para clasificar el grado de artrosis. Resonancia magnética en casos puntuales.
- 3. Documentar el fracaso conservador: al menos 3-6 meses de tratamiento médico completo antes de considerar cirugía en la mayoría de los casos.
- 4. Cuantificar el impacto funcional: escalas como el Harris Hip Score o HOOS permiten objetivar cómo el dolor afecta las actividades diarias.
- 5. Evaluación preoperatoria y decisión compartida: análisis de riesgo cardiovascular, metabólico y anestésico. La decisión final siempre es conjunta entre médico y paciente.
¿Qué pasa si se espera demasiado?
Cuando la indicación quirúrgica ya es clara, retrasar la cirugía innecesariamente puede tener consecuencias: el deterioro muscular por inmovilidad, la pérdida de masa ósea y las compensaciones en la marcha hacen que la recuperación postoperatoria sea más lenta y compleja. La ventana óptima es cuando el dolor limita seriamente la calidad de vida pero el estado general del paciente es aún bueno para enfrentar la cirugía.
Cuándo NO operar todavía
Si el dolor es tolerable, no limita actividades básicas y el tratamiento conservador sigue teniendo efecto, no es el momento quirúrgico. En esos casos corresponde continuar el seguimiento, ajustar el manejo médico y reevaluar periódicamente la evolución.
La edad no es el factor determinante
No existe una edad mínima para el reemplazo de cadera. Hay pacientes de 45 años con displasia avanzada o secuela de fractura que requieren cirugía, y pacientes de 80 años con artrosis leve que se manejan bien de forma conservadora. La decisión depende del grado de compromiso articular y el impacto real en la vida del paciente.
Evaluación en Clínica Bupa Santiago
Si tiene dolor de cadera que limita sus actividades y quiere saber si ya es el momento de operarse, el Dr. Rodrigo Olivares M. realiza la evaluación completa —clínica e imagenológica— en Clínica Bupa Santiago y orienta el plan de tratamiento más adecuado para su caso.
Este artículo tiene fines informativos y educativos. No reemplaza una consulta médica presencial ni constituye un diagnóstico.